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Redes Sociales. La trampa de la validación externa

Dejar atrás la validación y aprobación externa para volver a conectar con nuestro interior.

Las Redes Sociales se han convertido en un medio de validación externa, los likes, comentarios y seguidores, se han convertido en una medida de aceptación y autoestima. Buscamos aprobación, visibilidad y reconocimiento, como si la percepción y la opinión de otras personas pudiera confirmar quiénes somos. Sin embargo, cuanto más dependemos de esa validación externa, nos alejamos más de nuestra verdadera personalidad y esencia.

En las enseñanzas de Epicteto podemos encontrar que el amor propio y la autopercepción de nosotros mismos, no se basan ni se construyen a partir de la opinión de otros, sino a partir de la autoaceptación y la coherencia de nuestras creencias, pensamientos y acciones.

Cuando dejamos de comparar y medir nuestro valor con la respuesta de los demás, encontramos algo mucho más valioso que la popularidad: la autentecidad y libertad de ser.

Problema moderno:
Las redes sociales nos empujan a desear fama, likes, seguidores, aprobación. Esto nos desconecta de lo que realmente depende de nosotros y nos esclaviza emocionalmente a la opinión ajena.

Respuesta de Epicteto:
“Si deseas ser amado, ama. Si deseas ser respetado, respétate a ti mismo. No pongas tu autoestima en manos ajenas”.

Aplicación práctica:
Epicteto nos invita a recuperar la soberanía interior. Las redes no son malas en sí, pero sí lo es perder el centro y vivir a través de la mirada del otro. El antídoto estoico es el autoconocimiento y el cultivo del carácter, no de la imagen.
“No busques que nadie te apruebe; si actúas bien, apruébate tú mismo”. (Paráfrasis de Enquiridión, 33)

Aplicación:
La ansiedad disminuye cuando dejas de depender de la validación ajena.

Ejemplo moderno:
Publicar un proyecto y sentir orgullo por tu trabajo, aunque no tenga muchos likes.
Buscar aprobación externa nos esclaviza. La verdadera libertad es interior.
Mejor ser libre que popular.

“Cuando algo te moleste, recuerda que no es la cosa en sí la que te afecta, sino el juicio que tienes sobre ella”. (Enquiridión, 11)

Aplicación:
Cambiar la narrativa interna puede transformar la experiencia.

Ejemplo moderno: En vez de pensar “me ignoraron”, pensar “están ocupados”.
“No son las cosas las que perturban a los hombres, sino las opiniones que tenemos de ellas”. (Enquiridión, 5).

Aplicación:
El problema no es el hecho, sino la interpretación que hacemos.

Ejemplo moderno:
No es la crítica en redes lo que te hiere, sino la historia que tu mente construye sobre ella.

Dinámica:
Juicio propio vs ajeno: Reflexiona sobre una crítica recibida.
¿Qué parte te pertenece?
¿Qué está en tu control?
¿Qué parte solo vive en el otro?
¿Qué no esta bajo tu control?


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